La primera vez que tuve un diario contaba con 12 años. Fue casi por casualidad, pues cayó en mis manos a modo de regalo. Como en esa época uno no tiene muchas experiencias que plasmar, me dedicaba a escribir pequeños comentarios. Recuerdo que me gustaba un chico de mi clase y escribía lo que me pasaba con él, aunque nunca diera más que para 2 líneas. Con el tiempo me aficioné y me compré otro cuaderno, esta vez más grande, ya para contar cosas más interesantes. Mis primeros amores, mis primeras experiencias en el mundo de los adultos ocupaban las páginas de ese bloc, que ahora, en la era digitial, ya no tendría mucho sentido. Ahora tenemos los blocs, los facebooks y los emails, que han sustituido poco a poco a los diarios, las llamadas de teléfono o las cartas. Costumbres que, poco a poco, se trasnforman pero que no desaparecen (me niego a pensar que pudieran perderse). De vez en cuando, sin embargo, nos produce un inmenso placer rememorar este trabajo diario, tan hand made.Y digo todo esto por el regalo que recibí de manos de Marta esta semana. Un diario escrito por ella que repasa nuestros 10 años de amistad, con fotos, comentarios y recuerdos, muchos recuerdos. Ayer noche decidí leerlo y que grandes momentos me hizo revivir. Ha sido un regalo íncreible porque a veces, en la era de la tecnología, olvidamos que detrás de todo eso, estamos nosotros, las personas.... y nuestras relaciones, que son lo más importante. Gracias Marta por recordarme todo eso.
2 comentarios:
bonica!!moltes gràcies a tu per dedicar-me el post i està clar que la tecnologia és genial, el paper també però els millors records van escrits al cor..no ho oblidis!!un petonàs
Tu, sin estar en los papeles que cuentan mi vida (pq no los tengo), la llenas de ilusión por volver a verte..
Mandame un mail, y cuentame que es de tu vida..
Besazo
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